
Como parte de una serie de recorridos de Ruta del Castor por la Ciudad de México, La Ruta invita a artistas colaboradores a activar el espacio público desde sus propias miradas, historias y afectos. A través de caminatas, relatos y gestos performáticos, la iniciativa propone formas efímeras y participativas de arte público: experiencias que resignifican la ciudad desde narrativas alternas y abren nuevas maneras de leer los territorios que habitamos.
En una ciudad estratificada por capas de lava, concreto y deseo, este recorrido propuso una lectura crítica del territorio desde el cruce de dos sitios emblemáticos: el sitio arqueológico de Cuicuilco y la Ruta de la Amistad. Ambos espacios, cargados de memoria prehispánica, modernidad olímpica y especulación urbana, sirvieron como punto de partida para pensar cómo la ciudad acumula tiempos, imaginarios y disputas sobre el cuerpo, el paisaje y el progreso.
Desde una práctica que cruza performance, ficción especulativa, cultura pop y disidencia sexual, Romeo Gómez López activó el recorrido a través de un personaje alienígena: una figura híbrida desde la cual desplazar la mirada sobre la historia, el deseo y la pertenencia. Su intervención rindió homenaje al mítico Space Dance de Raquel Welch, filmado frente a las esculturas olímpicas de la Ruta de la Amistad, para proponer una coreografía entre tiempos, cuerpos y ruinas.
En esta acción, la figura alien no buscó escapar del mundo, sino devolvernos la mirada. Desde el humor, la teatralidad y la extrañeza, el recorrido cuestionó la narrativa racista que atribuye las pirámides a entidades extraterrestres, borrando la tecnología, los saberes y los conocimientos de las culturas originarias. Frente a esa ficción colonial, Romeo propuso otra forma de especulación: una donde lo alienígena no sustituye lo ancestral, sino que permite interrumpir los relatos dominantes sobre origen, civilización y modernidad.
El recorrido se convirtió así en un gesto de subversión, donde lo queer y lo ancestral se entrelazan para fracturar el mito del progreso lineal. Al caminar entre Cuicuilco y la Ruta de la Amistad, la pieza activó una experiencia pública, efímera y colectiva en la que la ciudad dejó de ser sólo escenario para convertirse en archivo vivo: un territorio atravesado por memorias, cuerpos y ficciones capaces de imaginar otras formas de futuro.
Este proyecto fue posible gracias a Tequila 1800.
“Me hizo entender que trabajé la ternura y fui yo quien la recibió.”

Lem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit, sed do eiusmod tempor incididunt ut labore et dolore magna aliqua. Ut enim ad minim veniam, quis nostrud exercitation ullamco laboris nisi ut aliquip ex ea commodo consequat. Duis aute irure dolor in reprehenderit in voluptate velit esse cillum dolore eu fugiat nulla pariatur.
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipiscing elit. Suspendisse varius enim in eros elementum tristique. Duis cursus, mi quis viverra ornare, eros dolor interdum nulla, ut commodo diam libero vitae erat. Aenean faucibus nibh et justo cursus id rutrum lorem imperdiet. Nunc ut sem vitae risus tristique posuere.


Durante la residencia predominaron los objetivos de PROTAGONISMO e IMAGINACIÓN tanto en las intenciones de les artistas como en el impacto observado en los digestivos realizados con el equipo de mediación. La repetición de materiales potenció el sentido de pertenencia e involucramiento de las infancias con el proceso creativo.




Tomando como eje principal los procesos de creación narrativa de las infancias, la residencia de Rufus Shakespeare + Andrés Sánchez exploró diversas técnicas y materiales para el desarrollo de piezas audiovisuales en las que les participantes fueran creadores y protagonistas.
Empleando diversas herramientas tanto análogas como digitales, Rufus y Andrés buscaron potenciar las capacidades expresivas de cada integrante del grupo para compartir su voz individual. Desde el registro sonoro, pasando por el stop motion hasta el uso de pantalla verde, las piezas finales presentan un vistazo a universos lúdicos llenos de textura y movimiento.
La residencia concluyó con una muestra grupal de todas las piezas audiovisuales a manera de premiere con una alfombra roja, paparazzis, palomitas y un picnic de celebración.

Aportaciones importantes
“Esta residencia nos ayudó a consolidar una forma de estructurar proyectos que construyen poco a poco. También aprendimos a trabajar con el caos”
— Rufus Shakespeare

Proyección del cortometraje Nueva Argirópolis de Lucrecia Martel y documental Resurrección de Eugenio Polgovsky en el auditorio del Museo Tamayo con presentación de Carolina Caycedo y conversación entre Deborah Martin y Sofía Enciso.
.jpg)
Proyección del cortometraje Nueva Argirópolis de Lucrecia Martel y documental Resurrección de Eugenio Polgovsky en el auditorio del Museo Tamayo con presentación de Carolina Caycedo y conversación entre Deborah Martin y Sofía Enciso.

Proyección del cortometraje Nueva Argirópolis de Lucrecia Martel y documental Resurrección de Eugenio Polgovsky en el auditorio del Museo Tamayo con presentación de Carolina Caycedo y conversación entre Deborah Martin y Sofía Enciso.

Proyección del cortometraje Nueva Argirópolis de Lucrecia Martel y documental Resurrección de Eugenio Polgovsky en el auditorio del Museo Tamayo con presentación de Carolina Caycedo y conversación entre Deborah Martin y Sofía Enciso.

Proyección del cortometraje Nueva Argirópolis de Lucrecia Martel y documental Resurrección de Eugenio Polgovsky en el auditorio del Museo Tamayo con presentación de Carolina Caycedo y conversación entre Deborah Martin y Sofía Enciso.





